
BECK – EVERYBODY’S GOTTA LEARN SOMETIME

Con Everybody’s Gotta Learn Sometime, Beck abraza la introspección y convierte las rarezas en un retrato íntimo de madurez artística.
Beck ha hecho de la diversidad estilística su sello distintivo. Nunca completamente alternativo, rozando el country, rozando el mainstream sin rendirse al hit radiofónico, el músico de Los Ángeles siempre ha trazado un camino propio. Tras siete años sin publicar material propio, vuelve con Everybody’s Gotta Learn Sometime, un miniálbum de ocho canciones que funciona como una ventana hacia su faceta más íntima y contemplativa, justo a tiempo para San Valentín.
Este lanzamiento no busca la innovación ni reinventar su sonido, sino consolidar un territorio donde Beck se mueve con naturalidad: voz cálida, arreglos sutiles y una atmósfera que combina nostalgia y delicadeza. El disco reúne rarezas, lados B, contribuciones a bandas sonoras y covers, entregando un recorrido por momentos de su carrera que antes estaban dispersos y que aquí encuentran cohesión.
Tras varios años sin lanzar material propio desde Hyperspace (2019), este regreso lo encuentra en un territorio donde su voz suave y los arreglos delicados son los verdaderos protagonistas. Aquí no hay artificios ni grandes producciones: solo atmósfera y canción en su forma más pura, y en sus mejores momentos, funciona de manera excepcional.
Desde el inicio, Beck demuestra su capacidad de transformar lo conocido en algo personal.El disco, precisamente llamado Everybody’s Gotta Learn Sometime, incluye el cover que Beck hizo a la banda británica The Korgis para la estremecedora cinta de Michel Gondry, Eternal Sunshine of the Spotless Mind. La versión de Beck convierte cada “change your heart” en un susurro casi personal, etéreo y melancólico, logrando que el cover deje de sentirse como un homenaje para transformarse en algo propio. Más que un cover, la versión de Beck se siente viva y propia, un ejemplo de su habilidad para reinterpretar clásicos con sensibilidad.
Pero este álbum no se queda solo ahí: también están los covers al gran Caetano Veloso y Hank Williams, con “Michelangelo Antonioni” y “Your Cheatin’ Heart”, respectivamente. Las ocho pistas exploran las influencias musicales del cantautor estadounidense, incluyendo versiones de The Korgis, el legendario Elvis Presley, el influyente John Lennon y el célebre brasileño Caetano Veloso.
El material se completa con el tema original Ramona, que formó parte de la banda sonora de la aclamada película Scott Pilgrim vs. the World, y con dos grabaciones inéditas consideradas rarezas en el catálogo de Beck: una conmovedora versión de Your Cheatin’ Heart de Hank Williams, y una emotiva interpretación de True Love Will Find You In The End, de Daniel Johnston. Cada pieza se siente personal, cuidadosamente curada y capaz de transportar al oyente por un viaje de introspección y nostalgia.
Puede que este miniálbum no sea el proyecto más innovador o arriesgado de Beck. Sin embargo, con espíritu de mixtape, reúne una agradabilísima colección de curiosidades, versiones y rarezas que antes solo podían encontrarse en bandas sonoras, compilados de difícil rastreo o algún vídeo de dudosa calidad de algún directo. Justo a tiempo para San Valentín, Everybody’s Gotta Learn Sometime ya está disponible en las principales plataformas digitales, adelantándose a su lanzamiento físico este viernes 13 de febrero.