
Las figuras realistas de Benjamin Shine
“Reciclar, reutilizar y reducir”, son tres palabras que cuando se vinculan con la utilización de materiales convencionales dentro del campo del arte, pueden dar lugar a obras y trabajos que impactan por el despliegue creativo e innovador. Como en el caso de Benjamin Shine, este artista inglés que estudió diseño de moda en el Instituto Surrey de Arte y Diseño y se especializó en el Central St Martins de Londres, ha encontrado en el tul, el aliado perfecto para desafiar la percepción y elaborar esculturas, objetos, retratos y figuras humanas hiper realistas.
Su pasión por la experimentación con diferentes texturas, su permanente búsqueda de materiales, técnicas e ideas constructivas y su increíble talento para manipular la estructura ligera del tul hasta lograr han permitido que Shine se catalogado como un “artista con enfoque multidisciplinario”.
De hecho, el propio diseñador detalla que su trabajo implica un proceso similar al hecho de “pintar con telas”, ya que para lograr las figuras voluminosas que caracterizan sus obras, Benjamín recurre a una ingeniosa técnica que consiste en agrupar grandes cantidades de tul sin cortar y colocarlos en un lienzo para darles una primera forma, hasta finalmente con ayuda de una plancha caliente realizar pliegues que permiten obtener textura y profundidad.
Cada detalle y cada pliegue tienen una intención, y es lo que permite que cuando el espectador toma contacto con las obras de Shine, a la distancia, experimente la extraña sensación de ver rostros y siluetas que parecen realizadas a partir de sutiles pinceladas llenas de luz y color.

La técnica tiene como objetivo aprovechar las cualidades translúcidas del tul para generar diferentes gradientes, tonos y texturas”, dice el artista.
La belleza de sus obras y la originalidad de su ejecución, han permitido que Shine explore nuevos territorios y colabore con Bergdorf Goodman (a través de una exhibición en la que el diseñador británico expuso sus figuras creadas en tul junto en las vitrinas de la famosa boutique neoyorkina) y con firmas de moda como Givenchy, (para la cual el artista londinense trabajo junto al diseñador Ricardo Tisci para elaborar representaciones gráficas del arte sacro italiano que fueron plasmadas en la colección masculina Primavera – Verano 2013 de la marca) y Maison Margiela ( firma para la cual el artista trabajó junto a John Galiano y se encargó de realizar un retrato femenino en tul bordado que fue exhibido en Paris Fashion Week como parte de la colección Primavera Verano 2017 de la marca de moda belga.

Actualmente, el artista, reside en Sydney y se presentó en el Centro Canberra en Australia con la exposición The Dance, (“El baile”) bajo la cual rinde un homenaje al mundo de la danza clásica a través de dos mil metros de tul que conforman los rostros de dos bailarines que se funden bajo imágenes vaoporosas que parecen flotar en el aire. Cada detalle de las piezas se hizo a mano, incluyendo el plisado, las capas y la costura, y brinda una sensación de ingravidez, fluidez y movimiento.
Todo esto nos demuestra que, tal como lo indica su apellido en inglés, cuando se trata de brillar, Benjamin Shine lo hace con luz propia.